Lo sé, soy una maldita ñoña intelectualoide y pretenciosa, pero no me aguanté las ganas de mostrar mi tazón del Magíster en Traducción de la PUC. Es super simple, ¡pero es tan lindo!
Fue un bonito detalle de las profes y es una buena manera de recordar todo lo bueno que tuvo el magíster. Porque no todo fue estrés y montañas gigantes de papel. Nada lo es, ni en los posgrados :P
Sé que para algun@s hacer una entrada solamente porque tengo una silla nueva puede parecer solo un poco tonto y algo más que materialista y superficial. It may be, but I couldn't care less. Y es que... partamos de la base de que por fin TENGO una SILLA (aquí es donde suena la música de anime ultra mega triste de pobre niña de escasos recurso, snif, snif). O sea, ¿quieren ver la solución provisoria? Será: El viejo Sr. Piso. Sirvió valiente y dispuesto a una tarea inesperada, pero claramente ya era hora de darle un merecido descanso. Mi espalda hace rato que lo pedía y está más que satisfecha con mi elección. Sí, mi elección, a pesar de que Carlangas se puso bien insistente con un modelito cuyo respaldo era bastante cómodo... para SU espalda ¬¬ Así que simplemente no pesqué e hice lo mejor para MI espalda, que a final de cuentas es lo que hay que hacer. Gente, no sacan nada comprar algo solo porque le resulte excelente a otr@, si al usarlo lo sienten como la metida de pata más monume...
¡¡¡POR FIN!!! ¡Por fin, por fin, por fin, por fin! ¿Ven? Muchos signos de exclamación. Y es que en verdad estoy muy satisfecha. ¡Fueron cinco años! Cinco años de trasnoche, tensiones, dolores de cabeza y muchos, MUCHOS destacadores y lápiz pasta de colores (las brujas se aburren y distraen a puro blanco y azul/negro). Cinco años en los que mi pobre familia tuvo que aguantar malas caras acompañadas de respuestas bruscas y mis frecuentes ataques de histeria o comportamiento de zombie. Una bruja estresada no es fácil de soportar. Aún es un misterio para mí cómo es que no terminé en la hoguera, ¡porque pucha que me lo gané! Por eso GRACIAS. ¿A quién le importó el calor o los tacos? Fue un gran día. Mi brujis madre se volvió a confundir con mi cámara y dejó de grabar antes de tiempo, justo cuando subí a buscar el diploma, y el niño que dio el discurso final en representación de los graduados de Letras (Hispánicas ¬¬) no pudo ser más latero (¿es normal que el Decano se ...
El fin de semana pasado fui a un matrimonio y tengo que decir que todo estuvo muy lindo. Hubo pie de cueca en vez vals, los invitados eran todos simpáticos, la parcela no podía ser perfecta y, la guinda de la torta (y lo más importe): los novios estaban notoriamente felices. Todo sacado de un buen guión, hasta que llegó el momento de lanzar el ramo... Hubo dos ramos. Uno para dejar contentas a las niñitas del matrimonio y otro para las mayores de 18. Con el primero, ningún problema, pero con el segundo... De partida, ninguna de las solteras queríamos ir; al final fuimos porque nos dio cosa dejar ahí con el ramo en la mano a la pobre novia. Y segundo... ¿es normal que la novia tenga que tirar el ramo cuatro veces antes de que las invitadas dejen de hacer maniobras evasivas? Pero bueno, la quinta es la vencida. ¿Miedo al compromiso? ¿Apatía por la institución? ¿Muestra del pensamiento liberal de la nueva generación? ¿O simple reacción en cadena al darnos cuenta de que nadie quería ese at...
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